← Volver a opinión
General

Dos años, cuentas pendientes

Dos años, cuentas pendientes

El próximo 1 de octubre se cumplen dos años desde que comenzaron las actuales administraciones municipales de Jalisco. Me parece un buen momento para hacer algo que suele olvidarse cuando aparecen las campañas: revisar qué hicieron quienes gobiernan antes de escuchar lo que ahora prometan hacer.

No hablo solamente de encuestas. Una encuesta mide percepción en un momento determinado. Gobernar tendría que medirse también con calles, agua, seguridad, servicios públicos, presupuesto, contratos y cumplimiento de compromisos.

Me concentro en Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco por una razón bastante sencilla: esos cinco municipios reunían para 2025 alrededor de 5.15 millones de habitantes, 57.9% de toda la población de Jalisco. No significa que el resto del estado importe menos. Significa que buena parte de la vida política, económica y social de Jalisco ocurre aquí.

Una encuesta no basta

Las mediciones recientes dejan una primera enseñanza: no existe una sola fotografía de los gobiernos metropolitanos.

En agosto, Demoscopia Digital registró aprobaciones superiores a 56% para los cinco principales alcaldes metropolitanos. Un mes después, GobernArte colocó algunos de ellos apenas por encima o incluso por debajo de 50%. Laura Imelda Pérez, por ejemplo, aparece con 62.9% en una medición y con 51.7% en otra. Juan José Frangie pasa de 63.1% a 47.5% dependiendo de la encuesta.

Por eso no me parece serio aprobar o reprobar gobiernos únicamente con una encuesta. Hay que contrastar esos números con indicadores concretos.

Y uno de los más incómodos sigue siendo la seguridad.

La ENSU del INEGI correspondiente a junio de 2026 reportó esta percepción de inseguridad: 78% en Guadalajara, 68.1% en Tlajomulco, 64.9% en Tlaquepaque, 63.4% en Tonalá y 54.1% en Zapopan. El promedio nacional fue 59.8%. Zapopan mejoró significativamente respecto de marzo, cuando estaba en 70.8%; Tlaquepaque, en cambio, pasó de 62.5 a 64.9%.

Eso no significa que cada delito sea responsabilidad exclusiva de un alcalde. En seguridad intervienen municipios, Estado y Federación. Pero las policías preventivas municipales existen, cuestan y forman parte de las obligaciones que deben evaluarse.

El gobierno empieza en la calle

Hay asuntos bastante menos sofisticados que un discurso político y mucho más fáciles de entender cuando uno maneja por la ciudad.

Los baches.

En junio de 2026, la ENSU encontró que 83.4% de la población urbana encuestada en el país identificó los baches en calles y avenidas como un problema. Después aparecieron las fallas y fugas de agua, con 65.4%. Y apenas 30.8% consideró que el gobierno de su ciudad era muy o algo efectivo para solucionar los problemas urbanos recurrentes. Son cifras nacionales, no exclusivas de Guadalajara, pero describen exactamente el tipo de servicios por los que debemos exigir cuentas a cualquier Ayuntamiento.

No se necesita una teoría política para saber si una calle está destrozada, si una luminaria no funciona o si llevamos varios días esperando agua.

Tlaquepaque merece revisión propia

En San Pedro Tlaquepaque hay además asuntos que van más allá de la percepción.

Primero está el agua. Una parte del municipio recibe el servicio directamente del Ayuntamiento mediante su sistema de pozos, mientras la mayor cobertura corresponde al SIAPA. Las fuentes municipales disponibles han situado históricamente la cobertura directa del municipio entre aproximadamente 15% y 20%, no en 30%.

La propia administración de Laura Imelda Pérez reconoció este año que cerca de 70 colonias presentaban problemas de falta de agua o agua turbia en la zona atendida por el SIAPA. El gobierno municipal sostiene que ha destinado más de 320 millones de pesos a infraestructura relacionada con el agua y que opera 24 pipas y 55 cisternas para atender la contingencia. Es su versión y debe formar parte de la evaluación.

Pero existe otro frente que tampoco puede ignorarse.

El diputado Alberto Alfaro informó que ha presentado nueve denuncias relacionadas con presuntos actos de corrupción en la administración de Tlaquepaque y pidió públicamente a las autoridades revisar esos expedientes. El regidor Luis Eduardo Ramírez informó además de 22 quejas ante el órgano municipal de control. Entre los señalamientos hechos públicamente aparecen adjudicaciones, cobros presuntamente irregulares y posibles abusos administrativos.

Conviene decirlo completo: una denuncia no demuestra culpabilidad. Corresponde a las autoridades investigar y resolver. Pero nueve denuncias tampoco son algo que deba despacharse con una frase de campaña. Hay expedientes y merecen respuestas.

Ahora viene la elección

Todo esto ocurre justo cuando el calendario político comienza a cambiar.

Los actuales ayuntamientos iniciaron funciones en octubre de 2024 y concluirán en septiembre de 2027. El IEPC informó que el Proceso Electoral Local Concurrente 2026-2027 comenzará durante la primera quincena de octubre de 2026; el Consejo General ya aprobó su calendario integral el 9 de septiembre. En la elección se renovarán los 125 ayuntamientos y las 38 diputaciones locales de Jalisco.

También hay una precisión importante cuando hablamos de reelección. La Constitución de Jalisco permite una sola postulación consecutiva al mismo cargo municipal. Juan José Frangie y Sergio Chávez ya fueron reelegidos en 2024 después de gobernar Zapopan y Tonalá durante 2021-2024, respectivamente; por tanto, su situación no es la misma que la de quienes cumplen apenas su primer periodo. De hecho, Chávez ha hablado públicamente de buscar Guadalajara, lo que jurídicamente sería una elección para otro cargo municipal y no una reelección en Tonalá.

Y ahí está, para mí, la discusión que vale la pena tener.

Antes de escuchar nuevas promesas podemos revisar las anteriores. Antes de dejarnos impresionar por una encuesta podemos contrastarla con otra. Antes de aceptar explicaciones podemos buscar contratos, presupuestos, indicadores, denuncias y resultados.

Dos años ya permiten hacerlo.

Cada ciudadano decidirá después qué peso darle a esa información cuando llegue la elección. Pero para entonces, por lo menos, que nadie pueda decir que empezó de cero.

Sigue leyendo

Opiniones a título personal. Este contenido no constituye comunicación oficial de partido político ni de institución pública.